Cómo mejorar la calidad del sueño: explicado por expertos

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Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica fundamental. Sin embargo, cada vez más personas duermen las horas “recomendadas” y aun así se levantan cansadas, con falta de concentración o sensación de no haber descansado. La explicación está en un concepto clave: la calidad del sueño. Desde nuestro centro médico en Palma de Mallorca, te damos algunos consejos. 

Desde la medicina del sueño sabemos que el descanso influye directamente en la salud física, mental, hormonal y metabólica, así como en el rendimiento diario y la prevención de enfermedades. Por ello, los expertos ya no se centran únicamente en cuántas horas se duerme, sino en cómo se duerme y si el sueño cumple realmente su función reparadora.

¿Qué es la calidad del sueño y por qué es importante?

Definición de calidad del sueño

La calidad del sueño hace referencia a qué tan reparador y continuo es el descanso, más allá del número total de horas dormidas. Incluye factores como:

  • Facilidad para conciliar el sueño
  • Continuidad (sin despertares frecuentes)
  • Proporción adecuada de las distintas fases del sueño
  • Sensación de descanso al despertar

Una persona puede dormir 8 horas y tener mala calidad de sueño si este es superficial, fragmentado o no alcanza fases profundas suficientes.

Cómo influye el sueño en la salud física y mental

Numerosos estudios científicos han demostrado que una mala calidad de sueño se asocia con:

  • Mayor riesgo cardiovascular
  • Alteraciones metabólicas y aumento de peso
  • Disminución del sistema inmunológico
  • Problemas de memoria, concentración y estado de ánimo
  • Incremento del estrés y la ansiedad

Dormir bien permite que el organismo se recupere, regenere tejidos, consolide la memoria y regule hormonas esenciales para el equilibrio del cuerpo.

Principios científicos del buen descanso

Fases del sueño y su función reparadora

El sueño se organiza en ciclos de aproximadamente 90 minutos, que se repiten varias veces por noche. Cada ciclo incluye:

Fase del sueñoFunción principal
Sueño ligero (N1–N2)Transición al descanso, desconexión progresiva
Sueño profundo (N3)Reparación física, regeneración muscular, sistema inmune
Sueño REMMemoria, aprendizaje, regulación emocional

Para un descanso de calidad es fundamental alcanzar y mantener suficientes fases de sueño profundo y REM, algo que se ve alterado por el estrés, la luz artificial o los despertares nocturnos.

Ritmo circadiano y reloj biológico

El ritmo circadiano es el reloj interno que regula los ciclos de sueño y vigilia en función de la luz y la oscuridad. Cuando este ritmo se altera (horarios irregulares, turnos nocturnos, jet lag social), el cuerpo pierde sincronía y el sueño se vuelve menos eficiente.

Mantener horarios estables y una adecuada exposición a la luz natural durante el día es clave para respetar este ritmo biológico.

Hormonas del sueño: melatonina y cortisol

Dos hormonas juegan un papel esencial:

  • Melatonina: induce el sueño y se libera con la oscuridad
  • Cortisol: hormona del estrés, debe estar baja por la noche y alta por la mañana

El exceso de estrés, el uso de pantallas por la noche o cenas copiosas pueden bloquear la liberación natural de melatonina, afectando directamente la calidad del descanso.

mejorar calidad del sueño

Factores que afectan a la calidad del sueño

Estrés, ansiedad y sobreestimulación mental

La hiperactivación mental es una de las principales causas de mal descanso. Pensamientos recurrentes, preocupaciones o una agenda mental activa impiden la desconexión necesaria para iniciar y mantener el sueño profundo.

El cuerpo necesita señales claras de seguridad y calma para dormir correctamente.

Alimentación, cafeína y hábitos nocturnos

Lo que se consume durante la tarde y la noche influye más de lo que se cree:

  • Cafeína hasta 6–8 horas antes puede fragmentar el sueño
  • Alcohol puede inducir somnolencia, pero empeora el sueño profundo
  • Cenas copiosas dificultan la digestión y aumentan despertares

Una alimentación ligera y adecuada en horario nocturno favorece un descanso más estable.

Uso de pantallas y exposición a la luz artificial

La luz azul de móviles, tablets y ordenadores inhibe la producción de melatonina, retrasando el inicio del sueño y reduciendo su calidad. Además, el contenido digital mantiene el cerebro en estado de alerta.

Reducir pantallas al menos una hora antes de dormir es una de las medidas con mayor impacto positivo.

El proceso para mejorar el sueño de forma efectiva

Evaluación de hábitos y patrones de descanso

Antes de aplicar soluciones genéricas, es fundamental entender cómo duerme cada persona y qué factores están alterando su descanso. La evaluación de hábitos, horarios, síntomas y calidad del sueño permite identificar el origen real del problema.

En IMAR Palma contamos con una Unidad del Sueño especializada, donde realizamos una valoración médica integral del descanso, analizando patrones de sueño, rutinas diarias y posibles alteraciones fisiológicas. 

Creación de una rutina de sueño saludable

Una vez identificados los factores que afectan al descanso, se trabaja en:

  • Horarios regulares de sueño y vigilia
  • Ritual previo al descanso que favorezca la desconexión
  • Optimización del entorno (luz, temperatura, silencio)
  • Hábitos que refuercen el ritmo circadiano

La constancia es clave: el cuerpo responde mejor a señales repetidas y coherentes.

Seguimiento y ajustes según la evolución

El sueño no mejora de un día para otro. Por ello, el seguimiento permite:

  • Ajustar hábitos según la respuesta del organismo
  • Detectar mejoras reales en descanso y energía diurna
  • Valorar si existe una alteración del sueño que requiera abordaje específico

Este enfoque progresivo y personalizado es el que ofrece resultados sostenibles a largo plazo.

Preguntas frecuentes sobre la calidad del sueño

¿Cuántas horas hay que dormir para descansar bien?

La mayoría de adultos necesita entre 7 y 9 horas, pero la calidad del sueño es tan importante como la cantidad.

¿Es mejor dormir seguido o en varias fases?

El sueño continuo y sin interrupciones permite completar los ciclos naturales y es más reparador que un sueño fragmentado.

¿Se pueden mejorar los problemas de sueño sin medicación?

En muchos casos sí, abordando hábitos, rutinas y factores fisiológicos que alteran el descanso.

¿Cuándo es recomendable acudir a un especialista del sueño?

Cuando el mal descanso persiste en el tiempo, afecta al rendimiento diario o genera síntomas físicos o emocionales.

¿Qué avances existen actualmente para mejorar el descanso?

Hoy existen evaluaciones médicas del sueño más precisas y enfoques personalizados que permiten mejorar la calidad del descanso sin soluciones genéricas.

Conclusión

Mejorar la calidad del sueño no consiste en dormir más, sino en dormir mejor. Comprender cómo funciona el descanso, qué lo altera y cómo abordarlo de forma individual es el camino para recuperar energía, salud y bienestar.

Un sueño reparador es uno de los pilares más importantes de la salud a largo plazo, y abordarlo con criterio médico y científico marca la diferencia.

José Luis Chulilla

Unidad del Sueño + Neurofisiología Clínica

Especialista en neurofisiología con formación internacional, aplica su experiencia en técnicas mínimamente invasivas al tratamiento de los trastornos del sueño, como la apnea y otras alteraciones neurológicas que afectan al descanso.

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